El alquiler turístico supera la rentabilidad del residencial a partir de 18 noches al mes de ocupación


La rentabilidad de las viviendas destinadas al alquiler turístico en Madrid se equipara con la del residencial cuando existe un 70% de ocupación, el equivalente a tener un inquilino 21 noches al mes, según un estudio realizado por Alquiler Seguro. En el caso de Barcelona, el porcentaje mínimo de ocupación en la mayoría de los distritos es del 60% (más de 18 noches al mes). Tanto en una ciudad como en otra el alquiler turístico es menos rentable de lo que era hace un año. En la capital son necesarias 36 noches más al año para compensar y en Barcelona, 18 noches más al año.

Así se desprende del tercer ‘Estudio comparativo sobre alquiler turístico vs residencial’ que compara las diferentes rentabilidades que ofrece cada modelo en las ciudades de Madrid y Barcelona. El informe concluye que la alta demanda, la estabilidad y la duración siguen siendo los principales determinantes para que los propietarios de viviendas escojan el alquiler residencial.

Los datos presentados en el estudio muestran en qué punto la rentabilidad de una vivienda destinada al alquiler turístico puede equipararse al retorno proveniente de inmuebles de alquiler residencial, dependiendo en la zona en la que esté ubicada y atendiendo a factores como el grado de ocupación, los gastos o la tributación.

El estudio comparativo entre las dos modalidades de alquiler refleja las variaciones existentes entre los diferentes distritos de Madrid. Las zonas donde una vivienda destinada al alquiler turístico necesitan un menor porcentaje de ocupación para igualar la rentabilidad del residencial son Chamartín, Centro, Fuencarral/El Pardo y Salamanca, donde es necesario que habite un inquilino un mínimo de 18 noches (60% de ocupación).

Tras estos, en el grueso de distritos que conforman la ciudad de Madrid (Arganzuela, Barajas, Carabanchel, Chamberí, Hortaleza, Moncloa/Aravaca, Retiro, Tetuán, Usera, La Latina, Puente de Vallecas, San Blas/ Canillejas, Villaverde) la rentabilidad de ambos modelos se equipara con una ocupación mínima del 70% y 80%. En estas zonas, los propietarios deben tener un inquilino en su vivienda entre 21 y 24 noches todos los meses.

El estudio revela también que en la capital de España existen zonas dónde la rentabilidad que ofrece el alquiler turístico no puede ni equipararse ni superar a la de los arrendamientos tradicionales. Concretamente, estos distritos son: Ciudad Lineal, Moratalaz, Vicálvaro y Villa de Vallecas.

Más rentable Barcelona que Madrid

En la ciudad de Barcelona, una de las que más turismo recibe de Europa, la ocupación necesaria se reduce sutilmente respecto a la capital de España, no obstante, los propietarios también requieren tener la vivienda ocupada, una media de 18 noches al mes, para llegar a obtener una ·palpable rentabilidad».

En la Ciudad Condal, los distritos donde la ocupación tiene que ser menor para que la rentabilidad entre el alquiler turístico y el residencial se equiparen son: Eixample, Gracia y Les Corts. En concreto, los propietarios necesitan tener una ocupación del 50% (15 noches) todos los meses.

En los distritos de Ciutat Vella, Horta Guinardó Nou Barris, Sant Andreu, Sants Monjuic, Sarriá/Sant Gervasi el rango se eleva al 60%, dicho de otra forma, el propietario tiene que alquilar su propiedad 18 noches.

En el caso del distrito de San Martí el rango de ocupación se sitúa entre el 70% (21 noches) los propietarios de viviendas destinadas al alquiler turístico en esta zona necesitan tener su vivienda ocupada al menos tres semanas completas todos los meses, para que esta modalidad de arrendamiento se iguale al residencial.

Más gastos para el arrendador de alquiler turístico

Para analizar la rentabilidad de una vivienda, según la modalidad de alquiler, es necesario tener en cuenta diferentes parámetros como los ingresos, los suministros y tributaciones, la ocupación o la ubicación. En este sentido, los gastos son más elevados en los inmuebles turísticos porque el pago de algunos servicios como: la luz, el agua, el WiFi o el gas, corresponden al propietario.

Frente a ello, en la vivienda residencial estos gastos los asume inquilino. Asimismo, en el apartado de los impuestos, el arrendador de un inmueble destinado al alquiler residencial puede desgravarse hasta el 60% de las tributaciones mientras que en el turístico no.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que la ocupación de viviendas destinadas al alquiler turístico es variable. En la mayoría de los casos, los días más proclives para la ocupación de un inmueble son los viernes, sábados, domingos y lunes; mientras que es sensiblemente más baja los martes, miércoles y jueves.

Respecto a la heterogeneidad que se muestra en los distintos distritos de ambas ciudades, se observa que solo en los lugares con una gran concentración turística existe la posibilidad de equiparar o igualar la rentabilidad del alquiler turístico frente al residencial. Asimismo, los propietarios del resto de barrios siguen decantándose por el alquiler residencial por «el incremento de la demanda, la duración y la estabilidad».

 

FUENTE: ELECONOMISTA