Planes de oro para jubilarse con tranquilidad


No hay nada más estacional para la banca que los planes de pensiones. Cada año, cuando comienzan a caer las hojas de los árboles y toca adaptar el reloj al horario de invierno, las sucursales se engalanan de carteles promocionales de pensiones privadas.

En España hay acumulados 75.000 millones de euros en planes de pensiones individuales y otros 35.000 millones en planes colectivos promovidos dentro de empresas. La cifra, es muy inferior a los 270.000 millones acumulados en España en fondos de inversión y a los 185.000 millones que hay en fondos extranjeros. De hecho, el número de partícipes en planes de pensiones lleva a la baja desde 2010, cuando había 8,6 millones de partícipes en planes individuales. Ahora hay un millón menos, 7,5 millones.

Los expertos consideran que ha habido varios factores que han hecho que la figura no termine de cuajar. “Las comisiones en los planes españoles son bastante más altas que en otros mercados, lo que merma la rentabilidad”, explicaba Pablo Antolín, máximo responsable de la OCDE en materia de pensiones, en una reciente visita a España. Este especialista, uno de los mayores expertos mundiales en planes comparados, también mencionaba un mal diseño de los incentivos fiscales y “la escasa competencia”.

En cualquier caso, la desgravación de las aportaciones al plan de pensiones de la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), hasta un límite de 8.000 euros anuales, sigue siendo el gran banderín de enganche a este producto. Para las rentas altas, en las que el tipo marginal llega a superar el 45%, es una buena fórmula para abaratar la factura fiscal.

En cuanto a las rentabilidades, en los últimos 20 años han sido relativamente pobres. En los planes individuales, apenas han alcanzado el 2% anual de media (descontadas las comisiones), lo que no habría valido ni para contrarrestar la inflación. El retorno ha sido bajo en los planes de bonos (entre el 1,53% y un 1,88%), y mucho peor en planes de Bolsa, muy enfocados en la española (0,62%). También es cierto que estas dos últimas décadas se han vivido dos duras crisis financieras. Los retornos en los últimos 10 años han sido mucho mejores: 2,26% en los planes de bonos y 4,48% en los planes de Bolsa, de acuerdo con los últimos datos facilitados por Inverco, la asociación de las gestoras de fondos y planes de pensiones.

El sector de planes está muy controlado por bancos, que tienen a este producto como una parte secundaria de la oferta a sus clientes (centrada en préstamos e hipotecas). Más del 80% del mercado lo controlan grupos bancarios. Pero dentro de una amalgama de planes estandarizados y con poco valor añadido se pueden encontrar algunos productos que han tenido rendimientos sobresalientes, solo hay que saber buscar.

A la hora de elegir un plan los expertos recomiendan tener muy presente que es un producto a muy largo plazo (no se puede retirar el dinero hasta que pasen 10 años de las aportaciones, o llegue la jubilación, o en caso de sufrir desempleo o una grave enfermedad). Esta iliquidez permite al inversor asumir más riesgos. “En el largo plazo, la Bolsa internacional es el activo más rentable, pero no hay que perder la paciencia durante las fuertes correcciones. Lo importante es diversificar”, apunta Unai Ansejo, consejero delegado de la firma de asesoramiento Indexa Capital.

 

FUENTE: EL PAÍS