Alquiler y coronavirus


Muchas empresas que tienen su negocio en un local arrendado están pactando con el propietario rebajas o aplazamientos de renta por la situación generada por el coronavirus. Si usted también se plantea solicitarlo, sepa cómo actuar.

Local. Es posible que a raíz del coronavirus sus ventas hayan bajado, o que haya tenido que cerrar si es un comercio minorista. ¡Atención!  Pues bien, muchas empresas en esta situación están negociando con el arrendador un aplazamiento o condonación temporal de la renta. Vea algunas pautas para afrontar esta negociación…

Reducción de renta

Alquiler de local. Las medidas adoptadas por el Gobierno no incluyen, de momento, la moratoria o suspensión en el pago de los alquileres de locales. Apunte.  Por tanto, el contrato de arrendamiento sigue estando vigente y no podría dejar de pagar unilateralmente.

Argumentos. No obstante, dado lo excepcional de la situación, tenga en cuenta:

  • Cuando se producen sucesos extraordinarios e imprevisibles ajenos a la voluntad de las partes de un contrato y que hacen muy gravoso para una de ellas su cumplimiento, cabe la posibilidad de pedir la modificación, suspensión o incluso la finalización del contrato. Apunte.  Se considera que en ese caso se ha alterado el “equilibrio económico” entre los firmantes.
  • Por tanto, tiene argumentos legales para reclamar que se reduzca o suspenda la obligación de pagar la renta. ¡Atención!  Incluso para solicitar la resolución (por ejemplo, si el cierre comportase que una vez finalizado el estado de alarma no se pudiera reemprender la actividad).

Posible acuerdo

Acuerdo. Si el propietario no acepta esos argumentos, serán los tribunales los que decidan según las circunstancias de cada caso. Apunte.  Y para evitar posibles litigios, muchos arrendadores están aceptando acuerdos para superar la situación con los menores perjuicios posibles para ambas partes. Apunte.  Por tanto, intente usted también llegar a algún acuerdo de este tipo…

Condonación. Una opción es pactar una condonación de la renta y demás conceptos a su cargo (cuota de comunidad, por ejemplo). Apunte.  Para tranquilidad del arrendador, puede pactarse una condonación mensual, renovable mes a mes si se mantienen las circunstancias. Si esta opción no es viable:

  • Parcial. Pueden pactar que se perdone sólo una parte de la renta (el 50%, por ejemplo, de modo que ambas partes se repartan el riesgo de esta situación). Apunte.  También en este caso pueden pactar una condonación mensual, renovable si se mantienen las circunstancias.
  • Gastos fijos. Como argumento de negociación (sobre todo si el arrendador acepta una condonación total de renta), considere asumir algún gasto fijo del local –IBI, comunidad…– (aunque no vaya a su cargo según el contrato), de modo que el arrendador no cobre la renta pero tampoco tenga que asumir gastos.

Aplazamiento. Otra opción es aplazar el pago de la renta (total o parcialmente):

  • Más de un mes. Intente que se aplace más de un mes (por ejemplo, los dos próximos meses, sin perjuicio de poder acordar nuevos aplazamientos si se mantienen las circunstancias).
  • Plazo. Intente pactar el plazo más amplio posible para devolver las rentas aplazadas una vez restablecida la actividad en el local (por ejemplo, a prorrata durante los seis meses siguientes).

Por escrito. Sea cual sea el acuerdo alcanzado, es aconsejable que se recoja por escrito, en un anexo al contrato firmado por ambos.