Autónomos y teletrabajo


Debido a la crisis sanitaria del coronavirus, muchos autónomos se han visto obligados a trabajar desde casa. En tal caso, ¿qué gastos se podrán deducir en su IRPF? ¿Qué es lo que debe conocer? Gastos deducibles. Usted es asesor y muchos de sus clientes autónomos han optado por el teletrabajo. Apunte. Pues bien, sepa qué gastos adicionales se podrán deducir en su IRPF por el
hecho de trabajar desde casa.

Por la titularidad

De la vivienda. El primer grupo de gastos deducibles es el relacionado con la titularidad de la vivienda. Por ejemplo: el IBI,
los seguros, la amortización, los intereses de los préstamos por la compra de la vivienda, los gastos de comunidad… Apunte. A
estos efectos, el autónomo podrá deducir esos gastos en proporción a la superficie que utilice en la actividad.

Ejemplo. Si la vivienda de un autónomo es de 100 m2 y utiliza una habitación de 16 m2 como despacho, podrá deducirse el
16% de los gastos antes indicados.

Suministros

Reglas. El segundo grupo de gastos deducibles es el de los suministros del hogar. Por ejemplo: el agua, la luz, el gas, el
teléfono, internet… Apunte. En este caso, calcule el importe deducible aplicando la siguiente regla:
Calcule primero la proporción entre la superficie utilizada para la actividad y la superficie total (como en los gastos
de titularidad). Sobre esa proporción aplique el 30%. El resultado será el porcentaje de gastos por suministros que se                     podrá deducir como gasto.
Ejemplo. Los gastos de electricidad, teléfono e internet y el resto de los suministros antes indicados han sido de 250 euros
en un mes. En tal caso, podrá deducirse 12 euros en dicho mes [250 x (16% x 30%)].

Vivienda habitual

Deducción reducida. Pese a lo anterior, trabajar desde casa también presenta alguna desventaja a efectos fiscales. ¡Atención! Así pues, si un trabajador autónomo adquirió su vivienda antes del año 2013 y disfruta cada año de la deducción
por adquisición de vivienda habitual en su IRPF, la cantidad que podrá deducirse se verá reducida. En este sentido:
Desde el inicio de la actividad, ya no podrá aplicar la deducción por adquisición de vivienda habitual sobre la parte del                    inmueble que destine a su negocio (ya que esa parte de la vivienda pasará a estar afecta a una actividad económica).                      ¡Atención! Por ejemplo, si la vivienda de un autónomo mide 100 m2 y emplea para su actividad una habitación de 16                  m2, sólo podrá aplicar la deducción sobre el 84% de las sumas satisfechas por la hipoteca (principal e intereses).
Si existen otros copropietarios que conviven con el autónomo (su cónyuge, tanto en gananciales como en separación de                  bienes, o su pareja de hecho, por ejemplo), ellos tampoco tendrán derecho a aplicar la deducción por la superficie de la                    habitación que aquél utilice para su actividad.

Alternativa: que amortice. No obstante, existe una alternativa para que el autónomo que teletrabaja mantenga la deducción por vivienda habitual en cifras similares a las de otros años. Apunte. En concreto, antes de que finalice el año, puede efectuar amortizaciones anticipadas del préstamo en cuantía suficiente para que, después de descontar la parte de los pagos que deben atribuirse a la superficie utilizada en la actividad, la base de deducción sea la misma que en años anteriores (con el límite máximo de 9.040 euros anuales por persona).

Si se destina parte de la vivienda habitual a una actividad, no se podrá disfrutar de la deducción atribuible a dicho espacio. Para compensarlo, pueden realizarse amortizaciones parciales de la hipoteca hasta alcanzar el límite de 9.040 euros de pagos anuales por titular.

 

fuente: LEFEBVRE