Prestamos en documento privado


Cuando se formaliza un préstamo en documento privado, es recomendable presentarlo en la oficina de liquidación del ITP como exento. ¿Qué sucede si dicha presentación no se produce?

Recomendación

Prueba de la fecha. Cuando un préstamo se formaliza en documento privado, es recomendable presentarlo en la Oficina Liquidadora del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP). Apunte. Ello no supone coste alguno (los préstamos están exentos de dicho impuesto) y, de esta forma, queda constancia de la fecha en que se formalizó la operación y de las condiciones pactadas (ya que una copia del documento queda en poder de la Administración).

Validez. No obstante, el hecho de que el documento no se presente en dicha oficina liquidadora no implica que no sea válido:

En general, basta con que haya acuerdo entre dos partes para que un contrato sea válido (incluso aunque se formalice de forma verbal). iAtención! Puede existir un problema de prueba, pero, si se acredita la existencia del pacto, éste es totalmente válido y obliga a quienes lo otorgaron.

Es más, dicho contrato puede extender su eficacia frente a terceros. Apunte. Y esto es lo que sucedió frente a Hacienda en un caso que fue resuelto hace unos meses por los tribunales.

Lo que pasó

Sin liquidar. Una sociedad y una persona física firmaron un documento privado de préstamo. Apunte. Aunque éste no fue presentado como exento ante la Oficina Liquidadora del ITP, todos los flujos económicos ligados a la operación quedaron plasmados en movimientos bancarios y en la contabilidad de la empresa:

El ingreso del principal en la cuenta de la prestataria (la empresa), así como la devolución del principal y los intereses en los plazos pactados en el documento.

Incluso se practicaron retenciones sobre los intereses satisfechos, que fueron ingresadas en el Tesoro  Público.

No deducible. Pues bien, a pesar de estas evidencias, la Inspección Fiscal consideró que los intereses satisfechos no eran fiscalmente deducibles precisamente porque el préstamo no se había presentado a liquidación (y, por tanto, no se daba ninguno  de los supuestos que, según el Código Civil, dan fehaciencia de la fecha de un documento privado).

Hacienda no tiene razón

Recurso. La empresa interpuso los correspondientes recursos y finalmente los tribunales le han dado la razón. Apunte. En síntesis, el tribunal argumenta que una contabilidad correcta y los movimientos bancarios son prueba suficiente de la existencia del préstamo, y que sus consecuencias fiscales en el ámbito del Impuesto sobre Sociedades no pueden hacerse depender de un hecho externo (la presentación ante la oficina liquidadora) ajeno a la propia normativa del impuesto.

Conclusión. Si se encuentra en un caso como el indicado, presente el documento ante la Oficina Liquidadora del ITP, para evitar problemas. Apunte. Tanto si lo hace como si no, deje constancia de todos los movimientos (en la contabilidad de los intervinientes y en sus cuentas bancarias). De esta forma podrá defender que la operación es realmente un préstamo y no una donación, con las consecuencias propias de los préstamos (gasto para el pagador, ingreso para el prestamista, posibles retenciones…).

Fuente:TSJ País Vasco, 8 de octubre de 2019.

La existencia de un préstamo puede probarse por la propia contabilidad y los movimientos bancarios, sin que sea obligatorio que se presente el documento privado ante la Oficina Liquidadora del ITP.